10 cosas que aprendí siendo un extranjero en Italia

extranjeros-350x350Luego de estar ya 3 años en Italia, hay cosas que he aprendido en el camino y que no estaban dentro de mis planes. Todo aprendizaje es bueno, porque te hace flexible al cambio y aceptar situaciones nuevas. Aquí el listado de mis aprendizajes fundamentales:

1- Pensar dos veces las cosas antes de decirlas.

Hablar un idioma que no es el tuyo te obliga a tener que hacer un paso mental adicional antes de exprimir tu opinión, por ello pareciera que mi personalidad ha cambiado un poco, porque ya no respondo inmediatamente y tengo que darle muchas vueltas a una frase antes de decirla. Esto lleva ventajas y desventajas, la ventaja es que ya no dices cosas que luego te arrepientes y la desventaja es que a veces pierdes la oportunidad de decir algo. De todas formas, me ha hecho más reflexiva al momento de emitir opiniones y cuando opino es que estoy 100% segura. Me gusta esta nueva “reflexividad”.

2- Tolerar la frustración.

En Italia en particular, las cosas/costumbres/instituciones no funcionan como en Chile, por ejemplo, hacer la declaración de impuestos en Italia no es tan fácil como en Chile, la experiencia en las bencineras es un self-service, y así un montón de situaciones no son como uno estás acostumbrado. Des-aprender es la regla, y por ende pasas el primer tiempo frustrándote por situaciones, pero luego te acostumbras a que nada jamás será como te esperas.

3- No tomar la discriminación como un tema personal, les sucede a todos, no es contra ti.

Caminar por la calle no es problema, es tema es cuando abres la boca y dices algo y notan en tu acento que no eres “italiana”, el italiano cambia el trato contigo. Desde la cajera del supermercado hasta tu nuevo compañero de trabajo. No es contra ti personalmente, sino que es un mecanismo de defensa de todos los italianos contra la gran afluencia de extranjeros que sufre Italia. Luego que te aprenden a conocer ya no hacen esas diferencias.

4- Las cosas materiales no son lo primordial.

Estar lejos de casa impacta en los afectos, lo que echas más de menos es tu familia, también considerando mi caso particular, que vine sola aquí, uno aprende a valorar las experiencias y no las cosas que uno tiene. Además, el hecho que uno está en otro país de forma temporal (por estudios o por un trabajo) uno no se siente que aquí es donde uno quiere echar raíces, y por ello acumular cosas ya no es prioridad. ¿Tener auto? Para qué si el sistema de transporte funciona bien; ¿comprar cosas para la casa?  Pero qué hago con ellas una vez que decida mudarme. Al final cada compra es muy bien pensada y la vida minimalista comienza a tomar fuerza. Mi mantra es: mi vida debe entrar en solo 2 maletas.

5- Juzgar menos a las personas.

Las costumbres en Italia son distintas a Chile, por ejemplo, que ellos no hacen fila para esperar turno, hablan fuerte, que un cappuccino después de las 10am es una herejía, etc. Muchas costumbres que para ti son naturales, para ellos no. Suma, además, la cantidad de inmigrantes dando vueltas, al final no puedes juzgar a las personas desde tu prisma “chileno”, aprendes a que cada cultura tiene sus reglas y aquí estamos todos tratando de convivir con ellas.

6- Siempre serás un extranjero, tanto en tu país como en el país donde resides.

No creo que estando más tiempo en Italia me haga sentirme como en casa, seré siempre una chilena que se vino a Milán, nunca seré parte de los italianos porque aún hay cosas que hago desde mi crianza chilena. Lo peor de todo, es que como uno además comienza a adoptar las costumbres italianas, cuando voy a Chile no me siento al 100% chilena, me siento como de visita en mi propio país. No sabría cómo explicarlo, pero es que no soy ni de aquí ni de allá.

7- Vivir el día a día.

Cuando estás en un país extranjero, a menos que te cases o armes familia, no planificas tu vida a largo plazo. No sabes bien dónde estarás mañana, por lo que tu horizonte temporal no es más de 6 meses. Si me preguntas qué pienso lograr en 5 años, pues me ponen en apuros, porque no sé si seguiré en Italia o si volveré a Chile o tal vez esté en Tombuctú. No tengo planes.

8- El pituto es súper importante.

Si bien esto se relaciona con el punto 3, donde los italianos discriminan si eres extranjero, muchas puertas se abren solo si conoces a alguien que gestione algo por ti (¡cosa que no me había pasado en Chile, les juro!). Por ejemplo, encontrar trabajo solo lo he logrado porque la Universidad donde hice mi Master presentó mi curriculum a mi actual empleador, por mi cuenta no he logrado nada, ni siquiera 1 entrevista. Mi actual departamento lo logré porque un compañero de trabajo conoce a la dueña. Mi dentista es una recomendación de un amigo. Las cosas las puedes conseguir por tu cuenta, pero efectivamente si tienes un italiano que gestione algo por ti, verás que la vida se hace mucho más dulce.

9- Dejas de lamentarte porque no puedes comer comida chilena, te acomodas a lo que existe.

Encontrar comida chilena es muy difícil, con suerte una vez al año puedo conseguir una empanada o pastel de choclo. Paltas como las chilenas se encuentran raramente. La coca cola tiene un sabor distinto. El arroz nunca queda igual a uno chileno. Además, te dejas de quejar, porque es un insulto decirle a un italiano que encuentras que tu propia comida es más rica. Obviamente cuando estás en Chile echas de menos la comida italiana. ¡No hay como contentarme!

10- Tu familia no se entusiasma como tú con esta nueva vida.

La decisión de venir a Italia fue mía, mi hijo y el resto de mi familia no estaban particularmente entusiasmados. Ello conlleva a que sientes resistencia de parte de ellos y no los ves disfrutar de los desafíos de la nueva experiencia. Aprendí que esta aventura puede no entusiasmar a todos y debes dejar que cada uno tome sus propias decisiones y defina sus propios caminos.

 

Quieren compartir sus experiencias?

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7 comentarios en “10 cosas que aprendí siendo un extranjero en Italia

  1. Hola!!!
    te quedaste mas tiempo despues de tu Master! que bien!
    yo empiezo el mio en septiembre, ya estoy preparando todo. Me ha servido mucho lo que escribes, aunque tengo un par de diferencias… sí me llevaré algunas de mis pertenencias, y al contrario tuyo, mi familia me ha apoyado mucho.
    Claro que hay gente que te pone en duda, pero como dices tu, se aprende que no los puedes contentar a todos.
    Espero escribir mi propia historia en Italia!
    gracias por toda tu experiencia!!!

  2. Sin lugar a dudas, tus comentarios son muy ciertos.
    Nosotros, llegamos hace un ano a Menaggio CO, y estamos próximo a retornar.
    Si bien, tener la cittadinanza me facilitó realizar muchos trámites, además de tener familia acá y que mis ninos han sido educados en la Scuola de Santiago, el día a día va configurando el sentimiento de haber alcanzado esta maravillosa experiencia con creces.
    La comunidad nos integró con gran carino, para lo cual también nos comprometimos en participar activamente en el coro de la Iglesia y en sus actividades, hacer curso y apoyar como voluntarios de la Cruz Roja, participar con los ninos en las actividades de la Scuola, entre otras.
    Pero quiero hacer una mención especial a tu blog, cuyos comentarios y orientaciones me incentivaron a tomar la decisión de llegar acá, y te confieso que incluso hoy, los reviso para emprender ahora nuestro regreso a casa.
    Ti ringrazio di cuore!!!

    • Hola Jorge! No puedo creer cómo pasa el tiempo! Siento que fue ayer que intercambiamos emails por tu llegada. Espero que toda la experiencia sea de gran beneficio para tu familia. Mi hijo creció mucho estando aquí y ahora es un joven del que me siento súper orgullosa, porque algo de estos aprendizajes él también los experimentó y lo hicieron madurar de una forma bella. Tu experiencia es súper enriquecedora y agradezco que la compartas, participar de la comunidad es una forma interesante de adentrarse más fácil en la cultura y no sentirse tan extranjero.
      In bocca al lupo para tu regreso a Chile!

  3. Totalmente de acuerdo con todo jajaja…le agregaria ademas los olores fuertes en climas como el de ahora y me paso exactamente lo mismo que a ti con el punto 8! Aun asi, uno se termina acomplando 🙂

    Un abrazo!

  4. Me encantò tu blog!
    Vivo en Bologna hace casi dos anos y puedo coincidir en casi todo lo que has planteado en este post, sobre todo los puntos nùmero 2 y 8 lamentablemente. Pero como bien dices hay que tratar de acostumbrarse, adaptarse y seguir aprendiendo.

    Con el tema de la humedad, creo que jamàs me voy a acostumbrar!
    Saludos desde Bologna!

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